La atracción

Como comentamos en nuestro último post: “las 5 fases de las citas” hoy vamos a hablar de la primera fase, la atracción en las citas.

El gran desafío en esta primera fase de las citas es asegurarte de que encontrarás la ocasión de expresar esa atracción y de conocer a tu pareja potencial. El camino más rápido para encontrar a una pareja especial es crear experiencias positivas a partir de las citas. Y si sabes lo que se puede esperar en cada una de las cinco fases de las citas, éstas se convierten en algo mucho más fácil.

Por ejemplo cuando un hombre tarda en llamar más de lo que una mujer espera, ésta se molesta porque ha esperado la llamada durante días sintiéndose impotente. A ella le gustaría llamarle pero duda si debe o no hacerlo. En la primera fase cuando una mujer comprende por qué un hombre no corresponde a su llamada al día siguiente a pesar de que él se sienta atraído por ella, esto hace que la mujer se sienta liberada de preocuparse de forma innecesaria. Se acabó quedarse sentada y preocupada pendiente del móvil y de su llamada.

La atracción en una cita

La primera fase de una cita es la atracción

Muestra lo más positivo de tu personalidad

Para mantener la atracción en la primera fase, debemos expresar la mejor faceta y más positiva de nuestra personalidad.

La mayoría de los hombres no comprenden cómo sienten las mujeres y qué es lo que buscan. Cuando un hombre se interesa por una mujer intenta tratarle como le gustaría que lo tratasen a él. Pero no es eso lo que una mujer apreciará. Mientras el hombre trata de impresionarla lo que hace en realidad es desanimarla. En lugar de tomarse su tiempo para escuchar y conocer a su pareja. El hombre habla de sí mismo y de sus teorías de la vida. Quiere impresionarla y como ella le hace preguntas cree que es lo que quiere. Cuando la mujer participa en la conversación él cree que tiene que aconsejarla y dar soluciones a sus problemas y preguntas. El hombre no se da cuenta que una mujer se sentirá más apoyada e impresionada cuando él escucha con interés y no se limita a hablar de él o a dar consejos.

Siempre que un hombre hace algo para que una mujer se sienta especial, se vuelve más atractivo a sus ojos. Algunas mujeres de la agencia me han comentado incluso que si no se sienten muy atraídas al principio por un hombre, el interés de él por ellas lo hace más atractivo.

Un hombre comienza a ser más atractivo cuando inicia el contacto visual, mira hacia ella cuando se aleja, se arriesga a presentarse personalmente, le hace algunas preguntas amistosas, le mira mientras habla, le presta atención y le hace cumplidos.

Las mujeres no comprenden a los hombres

Una mujer comete el error de mostrar su interés preguntándole a un hombre un montón de cosas. Ella cree que si escucha con gran interés él se interesará más por ella. Pero no es así, para que un hombre se sienta más interesado por una mujer, ella necesita hablar más y compartir conversaciones positivas. Si una mujer comparte sentimientos negativos o habla de problemas vitales el hombre llegará a la conclusión de que es una mujer difícil de complacer. La conversación debe ser ligera y centrada en acontecimientos cotidianos del mundo y de sus propias vidas pero siempre desde una perspectiva positiva.

Lo mejor es centrarse en sacar lo mejor de nosotros mismos. La autenticidad es lo que convierte a alguien en una persona atractiva.

Cuando un hombre se siente atraído por una mujer, él se excita porque anticipa que puede hacerla feliz y eso le hace sentirse bien, consigue sacar lo mejor de él. La anticipación de lo que pueda ocurrir es muy importante para que el hombre se mantenga interesado. A un hombre le excita sentir que puede tener éxito a la hora de conquistarla.

En cambio, cuando una mujer se siente atraída por un hombre sus sentimientos son diferentes. A ella le excita la anticipación de que va a recibir lo que necesita.

Sin embargo en muchas ocasiones, las mujeres suelen confundir el interés de un hombre con la intención de querer una relación. Por eso sus citas pueden ser experiencias insatisfactorias y descorazonadoras.

En conclusión, la alquimia para crear una relación amorosa es un delicado equilibrio entre dar y recibir. En esta fase es fácil interpretar mal las acciones y reacciones de nuestra pareja y decepcionarnos simplemente porque pensamos o sentimos diferente. De hecho uno de los mayores desafíos cuando empezamos una relación es mantener el sentimiento de atracción y darle la oportunidad de desarrollarse a medida que vamos conociendo a alguien. Lo que convierte una cita en algo difícil es la incapacidad de comprender al sexo opuesto.

Aprende a enamorar